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Admisión a trámite por el tribunal constitucional del recurso de amparo de la Asociación de Usuarios de Cannabis Pannagh.

Admisión a trámite por el tribunal constitucional del recurso de amparo de la Asociación de Usuarios de Cannabis Pannagh.

El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite el Recurso de Amparo presentado por la Asociación de Usuarios de Cannabis PANNAGH, frente a la Sentencia del Tribunal Supremo nº 788/2015, de 9 de diciembre, en la que se condenaba a los directivos de la citada Asociación por un delito de tráfico de drogas. Debe destacarse que el Tribunal Constitucional recibe anualmente miles de Recursos de Amparo (7.023 en 2015, según la última memoria publicada por este Organismo. 2015), y de ellos sólo admite a trámite el 1% de los mismos, por lo que nos encontramos ante un hito significativo, especialmente si tenemos en cuenta que la admisión a trámite del Recurso de Amparo presentado por la Asociación PANNAGH se ha producido por dos motivos: siendo el primero de ellos el de dar ocasión al Tribunal para aclarar o cambiar su doctrina, como consecuencia de un proceso de reflexión interna; y el segundo, que lo dota de mayor significación, por trascender dicho Recurso de Amparo al caso concreto, y plantearse una cuestión jurídica, como es la del asociacionismo cannabico, que el Tribunal Constitucional ha considerado de relevante y general repercusión social o económica. Y decimos que este segundo motivo de admisión (la especial repercusión del Recurso presentado) es significativo porque, según la última memoria publicada por el Organismo, en 2015 solo se admitió un único Recurso de Amparo por esta causa.

 

Esta admisión a trámite se ha producido casi nueve meses después de que los representantes de la Asociación Pannagh, bajo la dirección letrada del Abogado Héctor Brotons Albert, del Estudio Jurídico BROTSANBERT, solicitasen el amparo del Tribunal Constitucional.

 

Desde el Estudio Jurídico BROTSANBERT se espera que en la sentencia que dicte en su día el Tribunal Constitucional, que posiblemente tarde bastante tiempo en ver la luz, se vean reconocidos los derechos fundamentales que se entienden vulnerados por la Sentencia del Tribunal Supremo recurrida. En este punto debe recordarse que los miembros condenados de la Asociación de Usuarios del Cannabis PANNAGH, habían sido absueltos por la Audiencia Provincial de Bizkaia (Sentencia nº 18/2015 de 27 de marzo) en primera instancia, siendo posteriormente condenados por el Tribunal Supremo, al estimar un recurso del Fiscal.

 

Desde la asociación Pannagh, se denuncia que la condena impuesta por el Tribunal Supremo supone la vulneración del derecho al libre desarrollo de la personalidad; del derecho a la igualdad ante la ley; del derecho a las garantías procesales, al haberse impuesto una condena en segunda instancia sin la celebración de una vista; del derecho de asociación; y del derecho a la tipicidad penal al encontrarnos, en primer lugar, con una conducta que estaría fuera del artículo 368 del código penal, y que la mayoría de las Audiencias Provinciales y Juzgados de lo Penal han considerado no culpables y, en segundo lugar, al no haberse analizado la sustancia correctamente la sustancia intervenida". Por último, otro de los motivos de impugnación de la Sentencia del Tribunal Supremo es que no se haya valorado la creencia que tenían los miembros de Pannagh de que la actividad de la asociación era legal, ignorándose especialmente por el Tribunal Supremo la existencia de dos autos previos de sobreseimiento libre y archivo por no ser los hechos constitutivos de delito, en que se devolvió a la asociación el cannabis incautado.

 

Desde el estudio jurídico entendemos que se ha realizado en la sentencia del TS una interpretación absolutamente rígida y alejada de la realidad social de la doctrina del consumo compartido, que ha ignorado el funcionamiento concreto de cada asociación y que equipara con el narcotráfico a asociaciones sin ánimo de lucro, que funcionan democráticamente y que lejos de difundir la sustancia indiscriminadamente y lesionar la salud, controlan y reducen los daños asociados al consumo cannabis de sus socios así como informan y asesoran a través de médicos a los usuarios terapéuticos.

En este sentido, los miembros de estas entidades llevan años creando una alternativa basada en la reducción de riesgos y el uso terapéutico, para evitar los daños asociados al mercado negro y sus consecuencias nefastas como son la falta de salubridad del cannabis, la relación con mafias y redes criminales o la falta de información de los usuarios.  Además en este tipo de asociaciones, tienen también una función social y activista que pretende cambiar las fracasadas políticas prohibicionistas con el fin de evitar que se causen otros daños a la sociedad, como corrupción, masificación de prisiones o la estigmatización de los consumidores. Siendo estas reconocidas en innumerables informes institucionales y académicos que denuncian el fracaso de las actuales políticas de drogas y la necesidad de alternativas.

Precisamente, lo que estas entidades a través de plataformas como la Federación de Asociaciones Cannabicas, buscan es evitar la inseguridad jurídica, y para ello colaboran con las instituciones con el fin de que se establezcan reglas de funcionamiento de este tipo de entidades, como ya están haciendo algunos parlamentos y ayuntamientos.

Por último, queremos agradecer de antemano a la asociación Pannagh y especialmente a  Martín Barriuso presidente de la asociación, la confianza puesta en nuestro equipo. Al tiempo que queremos reconocer su trabajo en tanto que participó como miembro del Consejo Asesor de la Dirección de Drogodependencias del Gobierno Vasco. Así como en ponencias en el parlamento europeo, español y vasco, como en otras comunidades y países, además de en multitud de foros de tipo académico y activista. En definitiva, nunca se ha escondido a la hora de colaborar con la administración, buscando una regulación de la actividad de asociaciones como Pannagh por su naturaleza legal. Y ello diferencia claramente su conducta de la del narcotraficante que se caracteriza esencialmente por su clandestinidad, algo que ha sido ignorado completamente por el Tribunal Supremo.

En esta sentencia, esperamos que el Tribunal Constitucional armonice los derechos y bienes jurídicos y sociales en juego,  determinando el alcance del artículo 368 del Código penal en relación con una asociación como Pannagh, así como establezca parámetros posibles dentro de los cuales se excluya la persecución penal, con el firme convencimiento de que se entenderá el funcionamiento como impune, teniendo en cuenta que estamos ante una iniciativa sin ánimo de lucro y con un funcionamiento asambleario y democrático, que ejercía un control estricto de toda la trayectoria del cannabis en la asociación, de la inscripción de usuarios previos conocidos, de la entrada al local e implementaba planes de información a sus socios buscando el menor daño posible asociado al consumo, relacionándose para ello con profesionales, organizaciones e instituciones para el desarrollo de políticas de uso responsable y prevención.

Estudio Jurídico Brotons Albert